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Superar las adversidades con éxito: la Resiliencia como elemento esencial en el pádel

PDFImprimirE-mail Jueves, 28 de Noviembre de 2013 21:03

La resiliencia es la capacidad de afrontar las situaciones complicadas sobreponiéndose a las adversidades e incluso saliendo fortalecido por ellas.

Hace pocos días, en un periódico digital de pádel (www.padelspain.net), una de las jugadoras más importantes de la historia del pádel mundial, Iciar Montes, contaba las dificultades que han tenido que superar (ella, su compañera Alejandra Salazar y su equipo de trabajo, Chema Montes y Curro Gómez) durante esta temporada 2013, donde se han proclamado campeonas en el último torneo femenino del año (en el Ágora de Valencia) antes del Máster, superando, además, rivales complicadas ya desde el primer partido del torneo.

Según nos cuenta Iciar en el mencionado artículo (pincha aquí para leerlo), a lo largo de la temporada han tenido que superar varias lesiones: en el brazo de Alejandra a principio de temporada, una microrrotura fibrilar de Iciar después, y una muy preocupante miocarditis de Alejandra Salazar que le hizo estar una semana en el hospital y más de un mes totalmente inactiva (con serias dudas al principio de que Ale pudiera seguir jugando). Ello significó que Iciar jugara un torneo con la otrora compañera suya Paula Eyheraguibel (llegando a semifinales) y que cambiara su posición en la pista (hasta entonces, Iciar Montes jugaba a la derecha y Alejandra Salazar de revés; a partir de ese momento, Iciar juega de revés y, cuando vuelve Alejandra pasa a jugar de derecha). Muchas dificultades y cambios a lo largo de la temporada.

Pero no sólo eso. En el Valencia International Open, disputado la semana del 6 al 10 de noviembre de 2013 tuvieron partidos duros desde el principio: en primera ronda a las número 1 argentinas (Virginia Riera y Silvana Campus), después se enfrentaron a las hasta entonces número 1 del ránking mundial (Carolina Navarro y Cecilia Reiter). En semifinales jugaron también un duro partido contra Valeria Pavón y Cata Tenorio (pareja cuatro hasta entonces) y, en la final derrotaron a las nuevas número 1 del World Pádel Tour, Patty Llaguno y Eli Amatriain. Un duro camino, con partidos difíciles que superaron con éxito.

Esta experiencia es un buen ejemplo de fuerte resiliencia y de cómo este importante concepto influye en el buen funcionamiento en el pádel. Iciar Montes y Alejandra Salazar superaron adversidades no sólo a lo largo del curso deportivo, sino también en un torneo que ganaron con muchas dificultades, demostrando una gran fortaleza mental. Este es un buen ejemplo de cómo la resiliencia es un concepto fundamental para alcanzar el éxito sobre todo en momentos duros; en el pádel y en la vida.

Como ya hemos dicho, la resiliencia aparece cuando alguien afronta las situaciones complicadas sobreponiéndose a las adversidades e incluso saliendo fortalecido de ellas. Así, una persona (también un/a jugador/a de pádel) se muestra resiliente cuando:

- Está orientado a las soluciones en lugar de a los problemas: muchas veces tenemos en mente los problemas (el punto fallado, las cosas que no salen, las dificultades para poder entrenar, falta de tiempo…) en lugar de aquello que podemos hacer para lograr objetivos (nueva estrategia, centrarse en el punto siguiente, buscar de qué manera poder entrenar…). Estar pendiente de las posibles soluciones hace que generen conductas propias que acerquen al éxito, en lugar de otras que están más cerca del fracaso.

- Mantiene la calma aún en las situaciones más adversas: en cualquier situación, funcionar de manera óptima acerca al éxito. Si, por ejemplo, ante un punto en un partido de pádel que tiene mucha carga emocional (como cuando se disputa uno que puede ser decisivo, el último) somos capaces de aplicar estrategias mentales para funcionar a nuestro mejor nivel tiene muchas opciones de lograr el éxito (es decir, cuando se compite en el nivel óptimo de funcionamiento).

- Aprende de lo que le ocurre, ya sea bueno o malo: continuamente tenemos oportunidades de crecer o bien nos estancamos. Cada vez somos un poco diferentes ¿por qué no aprender de lo que nos ocurre a través de un proceso de aprendizaje constante? ¿Por qué no ser cada vez mejores?

- Funciona a su máximo nivel en situaciones críticas: es decir, es capaz de alcanzar su estado óptimo de funcionamiento aún cuando las cosas están muy difíciles; ya sea un punto decisivo, un partido con mucha tensión, o una situación adversa que nos presenta la vida.

¿Es buena la resiliencia en el pádel? El funcionamiento mostrado por Iciar Montes, Alejandra Salazar y su equipo de trabajo nos dejan bien claro que sí. Y hay muchos otros ejemplos de ello. De hecho, ser resiliente en un partido aumenta las probabiliades de éxito: buscar soluciones, aprender de lo que ocurre, afrontar de la mejor manera las dificultades… a lo largo de un partido es crucial para tener éxito. También en otros aspectos de la vida: es obvio.

¿La resiliencia se puede entrenar en el pádel? Se habla de una personalidad resiliente cuando se plantea las situaciones de manera resiliente. Es decir, cuando se está orientado hacia las soluciones (que dependen de uno); mantiene la calma aún en situaciones adversas; aprende de lo que ocurre; funciona a su máximo nivel aún en situaciones críticas. Existe una “forma de ser” resiliente que ayuda a funcionar de esta manera, pero también hay conductas resilientes que se pueden entrenar. A través de situaciones de entrenamiento, de que el jugador o jugadora adquiera estrategias que le permitan funcionar mejor. También trabajando de manera individualizada adquiriendo habilidades adecuadas. Por medio de las instrucciones y comportamientos del entrenador…

El “factor personal” (la forma de ser, personalidad…) influye en cómo afrontamos las distintas circunstancias (también en el pádel) y eso marca nuestra manera de actuar (personalidad “resiliente”). Pero también estos aspectos se pueden incorporar al entrenamiento de pádel y se pueden mejorar desde el punto de vista personal para lograr el máximo beneficio posible de cada momento; es decir, de actuar desde la resiliencia.

El primer paso es conocer qué podemos hacer; el segundo es querer adquirir conductas resilientes; y después hacerlo.

Afortunadamente, cada vez existen más ejemplos de la importancia de la resiliencia para afrontar situaciones complicadas. Iciar Montes y su equipo, con su experiencia, nos demostró, una vez más, de la gran influencia que tiene el comportamiento resiliente tanto en la vida, como en el pádel.

David Peris Delcampo, noviembre de 2013

 

Video: Iciar Montes, durante la celabración del World Pádel Tour Valencia 2013, nos dice cómo enferntarse un partido contra un rival inferior.

Video: Alejandra Salazar, justo después de ganar la final del World Pádel Tour Valencia 2013, nos dice cómo jugar los puntos importantes.

Video: Chema Montes, durante la celabración del World Pádel Tour Valencia 2013, nos dice qué puede hacer un entrenador durante los cambios de lado en un partido de pádel.

Video: Resumen Femenina del World Pádel Tour de Valencia 2013, entre Iciar Montes y Alejandra Salazar, contra las ya nº 1 Patty Llaguno y Eli Amatriain.

 

¿Es adecuado imitar a los/as jugadores/as profesionales de pádel?

PDFImprimirE-mail Lunes, 29 de Abril de 2013 21:47

La semana que viene comienza la segunda prueba del nuevo circuito profesional de pádel, donde las principales figuras de este deporte realizan acciones espectaculares que muchos jugadores de distintos niveles querrán imitar en sus partidos entre amigos, en distintos torneos y ligas de clubes, y en competiciones federadas. Y no sólo eso, la semana pasada, por ejemplo, se celebró por enésima vez “La Magia del Pádel” en Castellón donde algunos de los mejores jugadores (Belasteguín, Juan Martín Díaz, Mieres, Lima, Nerone, Lamperti y Hernán Auguste, en esta edición) exhibieron sus habilidades a través de un partido, pro-am, clínics… o también recientemente la inauguración de un nuevo club de pádel, Espadel (en Burriana, Castellón), contó con la presencia de un partido (además del correspondiente clínic) de pádel femenino de primer nivel (con las hermanas Sánchez Alayeto, Celeste Paz y Paula Eyheraguibel). Es frecuente que se celebren eventos de este tipo a los que asisten gran cantidad de practicantes de este gran deporte.

Yo también quiero hacer eso”, pensarán muchos al ver a los mejores jugadores y jugadoras de pádel. Quieren imitar a los mejores. Es decir, quizás sin querer, aplican lo que en psicología se llama “modelado” (un proceso de aprendizaje que se produce cuando una persona imita comportamientos o acciones de otro, de un o una modelo que realiza conductas que quiere imitar el imitador).

¿Es adecuado querer imitar a estos grandes padelistas? ¿Es mejor imitar a las jugadoras? ¿Cuándo el modelado es favorecedor de conductas que benefician en este caso al jugador de pádel? ¿Qué mecanismos son los que hacen que el modelado sea beneficioso y favorezca a, en este caso el jugador o jugadora de pádel que quiere aprender del o la modelo? Es decir, ¿qué y cómo debe el jugador “del montón” imitar a los mejores jugadores/as? Y también ¿cómo puede el monitor o entrenador aplicar correctamente el modelado para mejorar el juego de sus jugadores/alumnos?

Existen ciertos consejos que sabemos son útiles para favorecer una adecuada imitación. Vamos a ver qué cinco de ellos que son clave para lograr un buen modelado:

En primer lugar quién es la persona relevante (en este caso jugador o jugadora de pádel) que actúa como modelo. ¿Tiene mucha influencia? ¿Es un “ídolo”? ¿o quizás todo lo contrario? De esta manera, es seguramente mucho más influyente para un jugador aficionado de pádel los número uno que un jugador de más abajo del ránking. Pero ¿es el mejor modelo para las acciones técnicas que va a realizar en su día a día en sus partidos de pádel? ¿O quizás es adecuado tener (al menos también) en cuenta un modelo más “cercano” cuya conducta a reproducir sea más “asequible” para el imitador?

En segundo lugar, ¿qué ha hecho el modelo para lograr esa destreza en su ejecución? ¿Cuál ha sido el camino que ha seguido ese jugador o jugadora para lograr esa perfección técnica, táctica...? Es muy importante que el imitador entienda que existen una serie de pasos necesarios para lograr ser hábil a la hora de ejecutar un golpe, una acción... Por ejemplo, para poder jugar a una alta velocidad en el juego, quizás es necesario primero dominar adecuadamente ciertas acciones técnicas, mejorar en el plano físico, ser capaz de anticipar las acciones de los rivales... y que el imitador entienda que para alcanzar la ejecución excelente es necesario recorrer un camino, ir paso a paso y conocer cada paso.

En tercer lugar, la conducta a imitar. En el pádel, una bandeja, el remate por tres, el juego a una determinada velocidad, el juego de pies, la volea… No es lo mismo que la acción sea excesivamente complicada, que muy sencilla, ni tampoco que sea “estéticamente importante” que “con una “técnica muy básica” que quizás sea la más adecuada a la hora de aprendizaje…

También es necesario tener en cuenta la predisposición del “imitador” para realizar aquello que quiere imitar. ¿Atiende suficientemente la “conducta a imitar”? ¿Está dispuesto a hacer los “sacrificios” necesarios para adquirir esa conducta?¿Es capaz de “desgranar” los entresijos de la conducta para conocer el cómo realizarla? Para que se produzca una adecuada imitación al modelo, es necesario que el imitador quiera hacer lo necesario y entienda cuáles son los pasos para hacerlo.

Y en quinto lugar, la aplicación del “imitador” para su propia mejora. Es decir, que la conducta del modelo que se desea imitar sea realmente la mejor para el imitador. Por ejemplo ¿es adecuado para un jugador amateur querer sacarla por tres desde su propia línea de saque? ¿Para las características del jugador es mejor mejorar una determinada acción técnica (como la bandeja o la volea, que son los golpes seguramente más utilizados) o quizás otra (como el smash de definición si es que necesita mejorar ese golpe)?

De esta manera, a la hora de utilizar el modelado de forma eficiente, es necesario elegir una conducta que sea “realista” de ser imitada, elegir un modelo adecuado (que sea relevante y suficientemente atractivo y tal vez combinarlo con otros modelos que quizás no sean tan relevantes pero sí más cercanos), tener la suficiente implicación del imitador para adquirir la conducta a imitar, y, sobre todo, que sepa qué hay que hacer (conocer el “camino”) para llegar a hacer lo que se quiere hacer.

Cuando un aficionado ve un partido de los mejores del Mundo, se siente atraído por las espectaculares acciones que realizan esos grandes jugadores. La tendencia inicial es querer imitar aquello que más le atrae, aquello más espectacular. Pero, ¿Es lo mejor? Ahora sabemos que lo mejor para el espectáculo quizás no sea lo mejor para que el espectador lo quiera reproducir en su propio juego. Es bueno saber eso y también elegir buenos modelos que nos enseñen qué gestos técnicos, aspectos tácticos… que de verdad podemos incorporar en nuestros partidos.

En este sentido, parece obvio que, al menos para algunos gestos (y para la gran mayoría de los practicantes aficionados), es más adecuado imitar a jugadoras (pádel femenino) que a jugadores profesionales, ya que el camino a recorrer por el padelista amateur es mucho menor para realizar la conducta a imitar; es decir, es mucho más cercano el juego del pádel femenino para la gran mayoría de practicantes que el masculino de primer nivel (aunque este último sea más espectacular).

De esta forma, si queremos imitar a los mejores (o hacer que nuestros alumnos/jugadores imiten a los mejores), es necesario tener en cuenta los aspectos que favorecen un buen aprendizaje por imitación: la acción a imitar, lo cercana o no que esté en relación a nuestro juego, las ganas que de verdad tengamos de imitar al modelo, el “camino necesario” y, sobre todo, si esa conducta que queremos reproducir es verdaderamente relevante para nuestro propio juego (o el de nuestros alumnos/jugadores).

El pádel profesional es un gran espectáculo. Disfrutemos de él y también imitemos (o hagamos que imiten) aquello que realmente es más adecuado para nosotros (o nuestros alumnos/jugadores) de la mejor manera para todos. Esa es la idea.

 

Escrito por David Peris Delcampo, en abril de 2013

 

Video: Partido de exhibición en el Club de Tenis Castellón 2012 (Lamperti-Grabiel vs Lima-Mieres), gentileza de PADEL Femme (www.padelfemme.com).

El GRAN EQUIPO de equipos (de dos) en el pádel

PDFImprimirE-mail Miércoles, 20 de Marzo de 2013 11:20

Cartel del XXIX Campeonato de España de PrimeraEl pasado fin de semana (del 15 al 17 de marzo de 2013), en el Blupadel de Alicante se disputó la XXIX edición del Campeonato de España por equipos de primera categoría. Ocho equipos masculinos y ocho femeninos, con los mejores  jugadores y jugadoras, se disputaron el título a eliminatoria directa del mejor de cinco partidos en el que cada capitán o capitana de equipo  debía elegir y combinar a sus jugadores/as para lograr la mejor opción para poder, a través de cinco parejas, lograr el mayor número de victorias contra otro equipo cuyo capitán o capitana busca lo mismo: ganar al menos tres partidos.

Pero no es una competición única en España. Cada fin de semana ocurren cientos de estos “partidos por equipos” (esta vez la gran parte al “mejor de tres”) donde las circunstancias son similares, aunque sea dentro de la región, la provincia…

Es una competición distinta a todas las otras. Es una competición DE EQUIPO, con mayúsculas y donde el capitán o capitana tiene una gran importancia ya que es quien se encarga de seleccionar las parejas (“jugando” con la puntuación de sus jugadores/as de manera que los posibles enfrentamientos con el rival sean los más beneficiosos), tomar las decisiones oportunas, y hacer que “todos estén por la labor” del equipo.


Para que un equipo de estas características funcione a un alto nivel es adecuado tener en cuenta aspectos como los siguientes:

  • Hacer que todos tengan su importancia: cada persona es importante en algo dentro del grupo que sea. Es fundamental que cada uno se sienta necesario en su parcela, sabiendo cuál es su papel y aceptando esa circunstancia dentro de ese grupo.
  • Aceptar los cambios en la “alineación”: la propia competición genera escenarios distintos según contra quién se enfrente. De esta manera, el capitán puede alternar los cambios de las parejas (equipos de dos) en función de la puntuación, rivales…
  • Fomentar la implicación: que todos los integrantes del equipo se integren en un proyecto es clave para el éxito del mismo. Preparar momentos complicados, asumir y delegar responsabilidades, dejar que se sientan parte de las decisiones… generan una adecuada implicación (recordemos la individualidad de cada persona).
  • El equipo más importante que el “uno”: cada uno de los miembros del equipo debe entender que gana más si el equipo gana que si él o ella se “luce” a nivel individual. Esto parece obvio en una competición por equipos en el pádel, pero quizás en la práctica no lo es tanto. Fomentar esta idea y que se asuma por todos es fundamental para rendir en momentos buenos, y sobre todo en situaciones complicadas.
  • Establecer roles adecuados y aceptados por todos: no todos los miembros del equipo tienen el mismo papel dentro del mismo. La veteranía, el ránking, la juventud, las decisiones del capitán… trabajar este aspecto fomenta la implicación, reduce problemas y es un factor que genera “dar el máximo”.
  • Crear el clima “de equipo” adecuado: el ambiente, el estilo motivacional, el entorno, las sensación que tengan los jugadores que son parte importante de un gran equipo, de (en ocasiones) una gran familia… todo eso acompañado de una convivencia (cenas, mismo hotel, viajes...) y otros elementos comunes (ropa, imagen corporativa, canciones, “grito de guerra”, nombre…) hacen que todos se sientan parte de un gran equipo y el ambiente sea el óptimo para alcanzar el éxito.

 

  • Establecer criterios justos y coherentes: las decisiones que tomen los capitanes y responsables del equipo se han de entender como justas, que tienen un criterio coherente y que, además, se aceptan por todos los integrantes. Esto no significa que para todos es igual, ya que hay distintos roles dentro del equipo, pero sí que, por ejemplo, una vez establecidas las normas (y las posibles excepciones a las mismas), se cumplen y se asumen por todos y, si es posible, se aceptan también por todos los miembros del equipo.
  • Reducir la incertidumbre (fomentando la percepción de control) sin renunciar a la sorpresa: es decir, prevenir todo lo que se pueda, ya sea situaciones de juego, como roles de los jugadores o cualquier otra circunstancia. Todo lo que se pueda prevenir y los jugadores perciban que controlan, mejor. Ahora bien, siempre dejando un margen para la sorpresa en el caso de que pudieran haber situaciones imprevistas (quizás un cambio de parejas “inesperado” por alguna circunstancia concreta); pero fomentando esa necesaria percepción de control reduciendo la incertidumbre.
  • Trabajar “como equipo”: un equipo no es la suma de las individuales, sino la interacción entre sus miembros en busca de un objetivo común. Realizar actividades previas de entrenamiento en equipo y quizás otras que fomenten esa percepción ayuda a que el clima de equipo sea el adecuado.
  • Establecer elementos y objetivos de equipo: los objetivos, bien establecidos, son un arma muy poderosa. En el caso de los equipos, es adecuado tanto establecer objetivos individuales como colectivos (relacionados con estos últimos), centrados sobre todo en la tarea, pero también en el resultado. Un trabajo fino pero que bien aplicado da sus frutos.

La competición por equipos es distinta a cualquier otra competición por parejas. Intervienen más factores que es necesario controlar para alcanzar el máximo rendimiento. Obviamente, no es lo mismo tener competiciones varios fines de semana y hacerlo al mejor de tres partidos (como ocurre en muchos clubes durante muchos fines de semana al año), que jugar sólo en tres días al mejor cinco por eliminatoria una vez al año. Las condiciones son distintas, aunque tienen elementos en común.

En este artículo hemos ofrecido algunas de las claves que son necesarias para generar un buen clima de equipo, un sentimiento grupal y, en definitiva, obtener el máximo rendimiento de un equipo (amplio) para que alcance el mayor número de objetivos posible.

Ah! Y siempre teniendo en cuenta que cada grupo es distinto, cada jugador/a es diferente, pero siempre hay elementos comunes que debemos adaptar de manera individualizada para que se alcance el máximo.

Y aprovechando estas líneas queremos felicitar a todos los participantes tanto del Campeonato de Primera celebrado en Blupadel (Alicante) este pasado fin de semana, como a todos los equipos que cada semana disputan sus enfrentamientos. Enhorabuena a los campeones Padel People Torrelodones en categoría masculina y al Club te Tenis Chamartín en femenina; así como también a los subcampeones que se quedaron a las puertas del título, el Real Club de Polo de Barcelona (masculino) y Real Zaragoza Club de Tenis (femenino). Todos nos ofrecieron un gran espectáculo.

Escrito por David Peris Delcampo, para www.psicologiadelpadel.com, el 18, 19 y 20 de marzo de 2013.

Video: Resumen de las finales masculinas y femeninas del XXIX Campeonato de España de Primera por equipos (youtube: BNewsComunica).

Video: Punto de la final masculina del Campeonato de España de Clubes por Equipos en Blupadel (youtube: Padelgood).

Video: Harlem Shake realizado por el equipo femenino Real Zaragoza Club de Tenis una semana antes del campeonato de España por equipos (youtube: SANCHEZ ALAYETO).

 

¿Psicología del Pádel? Realmente, ¿de qué estamos hablando?

PDFImprimirE-mail Viernes, 15 de Febrero de 2013 21:45

Cuando hablamos de psicología en el pádel, ¿a qué nos referimos exactamente? ¿Ansiedad? ¿presión? ¿falta de confianza? ¿despiste? ¿fortaleza mental?... estos y otros términos están constantemente en la boca de muchos jugadores, aficionados, entrenadores… de pádel. Incluso se habla de la enorme importancia de la psicología en el pádel. Pero, ¿realmente de qué estamos hablando? Es decir, ¿podemos definir los aspectos psicológicos de manera que nos ayuden a funcionar mejor en entrenamientos y competiciones de pádel?

La psicología es una de las ciencias que más pueden ayudar al funcionamiento en el pádel, ya que estudia el comportamiento humano y busca la manera de optimizar su funcionamiento, tanto para rendir más, como para ser más feliz y/o incluso para superar momentos complicados como un “mal bache” o una importante lesión. Las aplicaciones del deporte de la psicología son obvias: la psicología del deporte se encarga de optimizar el funcionamiento de la conducta humana en el deporte (en este caso el pádel).

Ahora bien, ¿a qué nos referimos cuando hablamos de punto de vista psicológico en el deporte? ¿Qué aspectos realmente trabajamos/observamos /nos referimos? Es decir, ¿qué significa tener un buen funcionamiento mental o psicológico en el pádel? ¿Jugar bien los puntos importantes? ¿Controlar los momentos críticos? ¿saber trabajar en equipo? Es necesario definir el criterio “psicológico” de cada uno; o sea, tener claras las variables psicológicas implicadas en el pádel. Saber qué es lo que “vemos” y qué estamos “trabajando” “psicológicamente” en el pádel.

Desde nuestro punto de vista, existen siete variables psicológicas básicas que influyen directamente en el rendimiento del pádel y qu nos permiten “operativizar” (o simplifcar para poder “trabajar”) el funcionamiento psicológico en el pádel. Es decir, para nosotros, un buen funcionamiento psicológico en el pádel tiene que ver con el adecuado manejo de estas siete variables psicológicas. Veámos brevemente su definición:

· Autoconfianza: que se dá cuando el jugador (o el equipo “de dos”) está (de verdad) convencido sobre qué puede hacer para lograr los objetivos que se plantean. Es decir, percibe cuáles son los recursos que realmente tiene para lograr lo que se propone en función de un análisis real de lo que ocurre, para dar el máximo y, en base a eso, está convencido de rendir al 100%.

· Motivación: es la fuerza o interés por conseguir algo. Un jugador o una pareja están motivados cuando se “dirigen”/buscan alcanzar/van hacia algo. Existen distintos enfoques motivacionales que influyen directamente en el rendimiento deportivo.

· Gestión del estrés: el estrés aparece cuando el jugador o el equipo percibe una situación como amenazante (incontrolable, con cierta incertidumbre, sin “poseer” recursos suficientes para hacerla frente...) y aparecen una serie de reacciones fisiológicas y psicológicas para hacer frente a esa situación. Hay numerosas situaciones en (por ejemplo) partidos que el jugador las percibe como más o menos estresantes que marcan el desarrollo del juego.

· Atención/concentración: la atención es la selección de estímulos tanto internos (por ejemplo pensamientos, sensaciones, análisis de lo que ocurre, decisiones...) como externos (bola, situación de los contrarios y del compañero, otros ruidos...). La concentración es una atención mantenida en el tiempo. Si el jugador atiende a los estímulos relevantes en ese momento, su funcionamiento también será mayor.

· Nivel de activación: se corresponde con un estado de extitación del organismo que está situado en un contínuo desde una ausencia total de excitación hasta un máximo total. Esta activación es fisiológica pero también cognitiva o mental.

· Comunicación: es la transmisión de información de una persona a otra (u otras). Existe una buena comunicación cuando el mensaje (la información que se transmite). Son importantes aquí fundamentalmente dos aspectos: el qué se transmite y si ambos (el que manda la información y el que la recibe) entienden lo mismo.

· Cohesión de equipo: en el pádel, es necesario funcionar bien con la “otra parte del equipo”, de la pareja. La cohesión de equipo se da cuando todos los miembros del equipo luchan juntos para alcanzar los mismos objetivos comunes.

Obviamente, hay mucho que decir de cada una de estas variables, e incluso podríamos añadir alguna más (hablaremos ampliamente de cada una de ellas más adelante). Pero lo realmente importante de todo esto es la definición del funcionamiento psicológico, el punto de partida sobre el qué trabajar. Es decir, ¿qué entendemos realmente por funcionamiento psicológico?

Muchas cosas de las que hacemos influyen en estas variables. Cada uno desde su rol (entrenador, preparador físico, jugador, fisioterapeuta, médico, psicólogo del deporte...) tiene una responsabilidad ya que está influyendo en cada uno de estos aspectos que marcan el funcionamiento psicológico de cada jugador y la pareja (equipo) en su conjunto.

El punto de partida sobre el que basamos el trabajo psicológico es fundamental para lograr éxito en esta parcela. A partir de ahí, nos damos cuenta de cómo influimos en estas variables, y de qué manera las estrategias psicológicas (e incluso de “otro tipo”) marcan el funcionamiento mental de los jugadores.

Es cuestión de hábito. En cuanto se adquiere, el partido de pádel tiene otro significado. Si se presta la suficiente atención, se “ven” estas variables psicológicas en el pádel.

Y a partir es cuando más eficientemente se aplican estrategias que modulan y optimizan el funcionamiento psicológico. Cada uno desde su rol. Obviamente, el psicólogo del deporte aplicará estrategias más”finas”, con un enfoque mucho más individualizado y óptimo; pero sabemos que cada rol dentro del pádel influye de manera importante en el funcionamiento psicológico de los jugadores. Tener claro el punto de partida (variables) para observar, analizar y optimizar, es fundamental.

David Peris Delcampo, febrero de 2013

Video: Explicación de las Variables Psicológicas en el Deporte (Fuente: Master Gestión Deportiva UPV - Valencia)

Ventajas del Pensamiento Positivo en el Pádel

PDFImprimirE-mail Sábado, 19 de Enero de 2013 13:30

Un jugador se dispone a sacar. El resultado: 5-4 en contra con punto de break para sus contrincantes. Su compañero le grita: “Vamos hombre, no me falles este punto”. Y saca.

En otra pista, situación parecida: con 6-5 en contra y punto de break. El compañero del que saca dice: “Ánimo que podemos. Vamos a ganar esto sea como sea”.

Y otra opción. También con un marcador de 5-4 abajo, sacando y con punto de break para los contrarios, la pareja del que saca expresa: “Saca a la T. Hacemos lo que ya sabemos que podemos hacer después de un saque a la T”.

¿Qué diferencia hay entre estos tres tipos de instrucciones? Y lo que es más importante, ¿Qué efectos produce sobre el juego cada uno de estos tres tipos de mensaje?

El tipo de mensajes que nos mandamos a nosotros mismos o al compañero en el pádel marcan la predisposición hacia cómo vamos a disputar (nosotros y/o el compañero) el punto y/o cómo nos enfrentamos al partido.

CON EL ÚLTIMO MENSAJE/IMAGEN QUE NOS METEMOS EN LA CABEZA JUSTO ANTES DE EMPEZAR A JUGAR CADA PUNTO ES CON EL QUE VAMOS A JUGAR TODO EL PUNTO.

Y eso influye directamente en nuestro funcionamiento psicológico y deportivo. De esta manera, no es lo mismo centrarnos en lo que no queremos que pase (el primer ejemplo), en un deseo o una búsqueda de sensaciones de éxito sin definir claramente cómo lograr ese buen resultado (el segundo caso), o en centrarnos en algo que podemos hacer como búsqueda de alcanzar el éxito (el tercero). ¿Qué diferencia hay en cada uno de ellos? Por ejemplo:

· “No me falles este punto”: centramos la atención en el error. En general “el brazo se encoje”, la ansiedad aumenta. Aparece el “miedo a fallar”. Provoca una imagen mental relacionada con el fracaso. Es un mensaje que se lanza tal vez mucho y que los grandes jugadores son capaces de reconvertir de manera automática de manera que les favorece el rendimiento (son muy pocos los que logran ciertamente eso).

· “Ánimo que podemos. Vamos a ganar esto como sea”: mira “hacia delante” pero sin concretar lo que se puede hacer para alcanzar un buen rendimiento. La incertidumbre excesiva, sobre todo en momentos clave, puede ser un “enemigo importante” para alcanzar el éxito. En este caso y si el jugador no percibe que controla lo que está haciendo, que sabe lo que puede hacer para lograr el éxito, seguramente le generará un exceso de estrés que perjudicará su rendimiento. Puede ser un buen mensaje ya que mira hacia delante si se combina con la estrategia a realizar para que el jugador sea capaz de centrarse en ella (haciendo el juego que le interesa). Dependiendo de cómo interprete el jugador ese mensaje favorecerá su rendimiento o lo perjudicará.

· “Saca a la T. Hacemos lo que ya sabemos que podemos hacer después de un saque a la T”: el mensaje se refiere a algo que se puede realizar, de manera concreta, que ambos jugadores saben (en teoría, porque lo han entrenado/hablado) qué acciones realizar en ese momento concreto. Este tipo de mensaje genera concentración adecuada en aquello relevante y facilita un buen estado de rendimiento.

Muchas veces se habla de “ser positivos” como una manera de afrontar las cosas que nos ocurren con optimismo. Pero realmente es algo más. Es dirigir la atención a lograr algo que sabemos lo que es y que también tenemos la sensación sobre qué hacer para conseguirlo. Aparentemente así de concreto: un pensamiento positivo ocurre cuando nos “dirige”, está enfocado a una conducta adecuada (recordemos, adecuada) que podemos hacer, “mirando hacia delante”. De esta manera logramos:

  • · Tener en “nuestra mente” aquello que es realmente relevante para lograr el éxito, centrando la atención en las acciones, cosas (bolas, contrarios, pista) que realmente nos ayudan a funcionar bien.
  • · Eliminar pensamientos, emociones... que nos desvían del camino correcto (si pensamos en lo adecuado, no existe apenas espacio para tener en nuestra mente aquello que nos perjudica).
  • · Relacionado con lo anterior, fomentar sensaciones adecuadas, que se producen cuando estamos realmente centrados en todo lo que tiene que ver con el juego que nos interesa.
  • · Centrarnos en conductas que realmente son relevantes, sabiendo además qué podemos hacer para lograr el éxito.
  • · Dar el máximo de nosotros mismos. Esto ciertamente es una consecuencia de estar centrados en lo realmente relevante, ya que definir objetivos que dependen de nosotros hacen que el esfuerzo y la acción sea máxima y adecuada para lograr el más alto rendimiento deportivo.

Ciertamente, en el pádel es muchas veces complicado centrarse en lo que se puede hacer, ya que es un juego de porcentajes, de errores y frases como el que comenta menos errores ganará o, no me falles explican muy bien, de manera rápida el propósito del juego en un momento dado. Es decir, sobre todo para principiantes y jugadores intermedios se entiende mucho mejor el pádel hablando de, por ejemplo no cometer errores. Para entender el juego está bien, pero si ese mensaje aparece en momentos críticos del juego”…

Existe un problema con mantener ese tipo de mensajes negativos los distintos momentos del juego: nuestro cerebro no sabe pensar en negativo. Nuestra manera de pensar se dirige hacia la imagen que le presentamos. Es decir, esa imagen (error, acción a realizar, victoria, acierto, derrota) que le decimos es la que marca nuestra manera de funcionar.

Por ejemplo, si hablamos de no cometer errores, en nuestro cerebro aparece el error y reaccionamos en función de ello (quizás nervios, se encoje el brazo). Si hablamos de mantener al rival detrás de la línea de saque, la imagen que aparece en nuestro cerebro tiene que ver con eso (por ejemplo, meter la bola en las distintas zonas de detrás de la línea) y las reacciones de nuestro cuerpo están en función de ello (como sensaciones positivas, estado ideal del rendimiento).

En la práctica, muchas veces se suelen utilizar mensajes negativos del tipo del primero que planteábamos (“no fallar), y es el gran jugador el que automáticamente (mentalmente) convierte este tipo de mensajes negativos en otros positivos, dirigiéndolos hacia la acción. Pero no todo el mundo funciona así.

Ciertamente, el pensar en positivo se puede aprender. Para ello es necesario saber exactamente qué quiere decir pensar en positivo (sin confundir esta concepción), definir aquellas acciones a realizar para alcanzar el éxito, para recordarlas en el momento adecuado, además de generar el hábito de enfocar los mensajes y el pensamiento hacia aquello que queremos lograr (recordemos, adaptándonos a cada jugador). Es bueno generar el hábito de pensar en positivo en el jugador de pádel (para que aparezca de manera automática sobre todo en las situaciones más complicadas). Y eso, sabemos que favorece enormemente el adecuado funcionamiento psicológico. ¿Difícil? Entrenable.

Escrito por David Peris Delcampo para psicologiadelpadel.com en enero de 2013

 

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