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Las segundas partes ¿nunca fueron buenas?

PDFImprimirE-mail Miércoles, 18 de Septiembre de 2013 17:40

La gran sorpresa del World Pádel Tour de La Nucía, a finales de agosto de 2013 fue sin duda la victoria de Federico Quiles y Agustín Gómez Silingo (pareja 10 en ese momento) frente a los número 2 (Juani Mieres y Pablo Lima) en primera ronda del campeonato (dieciséisavos del final). Partido intenso, donde Silingo-Quiles jugaron a un gran nivel poniéndole las cosas muy difíciles a los número 2. En el último Internacional de pádel (Bilbao el fin de semana pasado), este enfrentamiento se repetía en octavos de final. ¿El resultado? Totalmente distinto al torneo anterior: ganaron con relativa comodidad Mieres-Lima.

En el cuadro femenino, y por circunstancias (lesión de Alejandra Salazar que, afortunadamente ya está recuperada y jugará otra vez junto a Iciar Montes en Granada), volvía una pareja que fue Campeona del Mundo Open hace ya unos cuantos añitos (no jugaban juntas desde 2004). Y con algún hándicap importante: Iciar Montes pasaba a jugar al revés, cuando ya hace años que juega a la derecha. Y Paula Eyheraguibel ya hacía algún tiempo que no jugaba una semifinal (aunque sí es cierto que ha disputado muchísimas a lo largo de su carrera). ¿El resultado? Paula e Iciar se “meten” en semis tras eliminar en cuartos de final a la pareja número tres.

¿Segundas partes nunca fueron buenas?

Ya sabemos que para rendir al máximo es necesario alcanzar lo que llamamos el estado óptimo de funcionamiento. Y para ello es necesario tener preparadas estrategias que te acerquen a este estado, que te ayudden a dar el máximo en tu partido, en cada competición. Aún así, existen elementos que influyen decisivamente para alcanzar o no este estado (como por ejemplo el enfoque motivacional, también comentado en otro momento). Estos elementos influyen entre sí y hace que las variables psicológicas implicadas en el pádel (recordemos el artículo donde las explicamos) también se vean afectadas y marquen el funcionamiento definitivo del jugador o la pareja de pádel.

Cuando un jugador o jugadora de pádel se enfrenta a una situación nueva, difícil y que supone un reto, si el enfoque es adecuado, le da una energía “extra”. Como “no tiene nada que perder” da su máximo sin presión, con energía positiva, con alegría y con la seguridad de que, “aunque falle no pasa nada, es lo lógico”. Y así prueba cosas difíciles (tal vez), arriesga quizás más de lo debido o “simplemente” juega “muy suelto (o suelta)” buscando dar su máximo nivel y “a ver si suena la campana” y se logra esa gran gesta. Eso es lo que describe un enfoque motivacional orientado hacia el reto (que, como sabemos, combinado como “lo que depende de nosotros” es una fuente muy poderosa de funcionamiento óptimo). Eso es, seguramente, lo que (fundamentalmente) marca la diferencia entre ese tipo de partidos y otros. Eso es lo que (intuímos) les orientó a Fede Quiles y a Agustín Gómez Silingo en el partido en el que derrotaron a los número dos en primera ronda (victoria que lograron, obviamente también y sobre todo gracias al gran trabajo de estos dos jugadores y a su equipo de trabajo, que hizo que ellos percibieran que tienen recursos “padelísticos” suficientes para poder alcanzar el éxito deportivo en ese partido).

Como en el caso de Quiles-Silingo cuando ganan a los número 2 (un gran éxito deportivo “guiado” por un enfoque motivacional hacia el reto “sin presión que favorece gestionar adecuadamente las demás variables psicológicas implicadas), ¿qué ocurre cuando tienes que enfrentarte, dos semanas más tarde, a los mismos rivales que ya has vencido? ¿Cómo se afronta esta situación desde el planteamiento motivacional (y desde las otras variables)? ¿Para quién supone un reto? ¿Las condiciones son las mismas?

En casos como el planteado, aparentemente, se “cambian las tornas”. Los número 2, “están avisados” y pueden perfectamente encontrar esa “motivación extra” hacia el reto, buscando encontrar soluciones a los “problemas” encontrados en el partido anterior. En cambio, los que ya consiguieron ese gran reto anteriormente (por ejemplo Quiles-Silingo) ¿cómo se plantean el partido desde el punto de vista motivacional? ¿El reto es el mismo? Obviamente no, las situaciones son distintas. La “ventaja” del “no tener nada que perder” ya no es la misma. El enfoque cambia (en principio, si no se hace nada al respecto).

Volvamos al cuadro femenino. Iciar Montes y Paula Eyheraguibel, campeonas del Mundo por parejas en 2004, vuelven a jugar juntas después de todos estos años con varios hándicaps: Iciar pasa de jugar a la derecha a hacerlo de revés, no entrenan juntas, apenas han tenido tiempo de adaptación… y se meten en semis ganándole un set en esta ronda a las que a la postre serían las campeonas del torneo (Patty Llaguno y Eli Amatriain). ¿Segundas partes nunca fueron buenas?

Siguiendo con las explicaciones anteriores, el reto, la novedad, el saber adaptarse, la inteligencia en el juego y en las decisiones… son factores que compensan otras cuestiones, y que favorecen el lograr el estado óptimo de funcionamiento. Al parecer y “desde fuera”, a Paula y a Iciar les supuso un verdadero reto funcionar bien en el pasado torneo de Bilbao y superar las adversidades comentadas. Y lo lograron. Fueron capaces de rendir a un gran nivel logrando incluso una buena clasificación. ¿Reto después de tantos años? Seguramente sí, pero también hay otros factores importantes que hacen que se logre ese estado óptimo de funcionamiento (como la experiencia, clarificar funciones y roles, definir el tipo de juego, afrontar los partidos con ilusión...).

La clave para alcanzar el máximo rendimiento es lograr ese estado óptimo de funcionamiento. Este estado se alcanza aprovechando las circunstancias propias de los torneos (o entrenamientos…) como por ejemplo el reto que supone vencer a rivales superiores, pero también manejando adecuadamente las distintas circunstancias, recursos… para alcanzar ese estado de funcionamiento ideal.

¿Segundas partes nunca fueron buenas? Lo son si se alcanza este estado óptimo (aunque no se logren resultados; pero se funciona al máximo nivel). Si no se manejan adecuadamente, el fracaso deportivo (hablando de resultados y de juego) es mucho más probable.

Es decir, la verdadera clave de alcanzar el éxito es buscar la manera de funcionar BIEN, de la mejor manera. Las circunstancias serán distintas: será más fácil jugar cuando “no se tiene nada que perder”, que cuando en principio ya se defiende algo que se ha ganado con anterioridad. Esto sabemos que es así (hay muchos ejemplos que nos lo recuerdan). Estas son circunstancias distintas, pero que, bien manejadas, igual son auspiciadoras de alto rendimiento.

Es importante para ello conocer y saber cómo gestionar convenientemente los elementos del pádel para manejar adecuadamente las variables psicológicas implicadas en este gran deporte. De esta manera es también posible que las segundas partes sean buenas.

David Peris Delcampo, septiembre de 2013

 

 

Video: Punto de la semifinal entre Iciar Montes y Paula Eyheraguibel contra Patty Llaguno y Eli Amatriain (fuente: Curso de Pádel).

Video: Victoria de Silingo-Quiles contra Lima-Mieres en La Nucía 2013 (resumen World Pádel Tour).