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Juan y Bela: grandes por su juego y también por su experiencia y gestión del éxito

PDFImprimirE-mail Martes, 28 de Mayo de 2013 16:18

Fernando Belasteguín y Juan Martín Díaz, “Juan y Bela” ganaron el pasado domingo 26 de mayo de 2013 su tercer torneo consecutivo de este recién iniciado circuito World Pádel Tour. Esta vez en Cáceres. Tres de tres. Y no sólo eso: son los grandes dominadores del circuito profesional masculino de pádel durante los últimos doce años; tanto que a veces parece “imposible” ganarles (sobre todo en las rondas finales: semifinales y final). Juan y Bela, Bela y Juan se crecen ante la adversidad y son capaces de rendir a un alto nivel en situaciones incluso muy complicadas. Eso les hace ganar, y seguir ganando, cosa que aún les hace más fuertes, más invencibles, más difíciles de superar.

Bela y Juan juegan muy bien, seguramente mejor que nadie. Pero existe, además, algo necesario que hace que Juan y Bela sigan ganando: el hambre por la victoria, el superarse día a día, el querer seguir siendo los mejores. Tanto es así que el proceso de recuperación del codo (lesión que le apartó de los últimos torneos de 2012) de Fernando Belasteguín ha sido muy costoso y duro (según sus propias declaraciones) y, en poco más de tres meses, ha vuelto a rendir a un altísimo nivel. Es decir, para ser un gran campeón, es necesario tener una fuerte mentalidad ganadora (¿alguien duda de que Bela y Juan no la tengan?).

Pero no sólo eso. Existen dos grandes factores que “juegan a su favor” (además de su gran juego):

- Las experiencias de éxito contra todos sus rivales.

- La superación de momentos complicados con éxito en numerosos momentos.

Cuando hacemos algo, y más de forma repetitiva, asociamos esa acción, ese momento, esas circunstancias a emociones, acciones, sentimientos, hechos, “cosas”. Es decir, si hacemos un buen juego, contra unos determinados rivales, en una pista concreta… tenemos emociones agradables, pensamientos facilitadores, imágenes del partido… “cosas” que se asocian a ese momento competitivo y que, al volver a enfrentarnos a un momento como ese, “aparecen” de manera automática. Es decir, cuando nos enfrentamos a una situación similar, los pensamientos, emociones… “ganadores” también aparecen de manera automática. Y eso facilita el rendimiento, la confianza en obtener el éxito. Obviamente, si las experiencias son de fracaso también ocurre lo mismo pero en esta ocasión seguramente no nos ayudan.

Pero, además, Bela y Juan saben cómo jugar los momentos complicados, los puntos más importantes. Seguramente, porque han preparado estrategias para ello, pero también, al enfrentarse a muchos momentos como esos con éxito, tienen los recursos y la confianza necesaria para solventar con éxito esas situaciones clave. No hay más que ver partidos de estos dos grandes para darse cuenta de ello.

Los rivales buscan la manera de derrotarlos, y Juan y Bela siguen encontrando soluciones técnicas y tácticas que los hace más fuertes; pero además tienen dos armas más: las experiencias de éxito ante sus rivales y la seguridad de que tienen recursos válidos para hacer frente a los puntos importantes.

En un deporte “hermano” del pádel, hace unos años ocurrió algo similar. El, para muchos el mejor tenista de todos los tiempos (al menos hasta ahora), Roger Federer era invencible para todos (jugaba mejor que nadie, tenía experiencias de éxito contra todos sus rivales, y además sabía jugar los puntos importantes); lo que, además, hacía que partiera con una ventaja “extra” (en la línea de lo señalado aquí) con todos sus rivales. Bueno, hasta que llegó un casi niño de 18 años que se planteó el reto de vencer al más grande. Rafa Nadal buscó recursos, entrenó soluciones, se “creyó” que iba a ganar al más grande y buscó la manera para ello: recursos técnico-tácticos y soluciones “mentales” para jugar de la mejor manera los momentos complicados. Costó, pero al final, “cambió las tornas”: Roger Federer tenía la sensación de que iba a perder contra Nadal, a pesar de que peleaba, luchaba… hasta lo indecible. Bueno, esta historia la conocemos todos.

Bela y Juan son los más grandes (seguramente de todos los tiempos del pasado, del presente y del futuro que está por llegar). Son los mejores jugando, y además tienen un plus, como tenía Federer. Seguirán ganando, seguirán jugando como los ángeles y compitiendo con una gran mentalidad ganadora. Son los mejores: lo demuestran día a día.

¿Vendrá una pareja que modifique esta situación? ¿Alguien conseguirá vencerles como le hizo Rafa Nadal a Roger Federer? ¿Alguien “cambiará las tornas”?

Difícil. Para ello es necesario que sus rivales jueguen como ellos (o mejor) y que mejoren en, al menos los dos aspectos mencionados: las asociaciones de éxito/fracaso y, sobre todo, la gestión de momentos complicados. Difícil, pero, al menos estos dos últimos aspectos, entrenables.

Y aún así, Juan Martín Díaz y Fernando Belasteguín seguirán siendo la mejor pareja histórica de pádel masculina de todos los tiempos, eso será muy difícil que se lo quite alguien. Lo demuestran con su juego y su gran mentalidad ganadora desde hace al menos doce años. Ahora bien… ¿qué ocurrirá a partir de ahora? El futuro inmediato parece escrito por los mismos autores. Veremos.

David Peris Delcampo, mayo de 2013

 

 

Video: Final WPT Cáceres 2013 entre Díaz-Belasteguín y Gutiérrez-Sánchez (fuente time2padel)

 

Gestión de la Carga Psicológica de un torneo de Pádel

PDFImprimirE-mail Martes, 14 de Mayo de 2013 21:27

En el recientemente acabado torneo del World Pádel Tour realizado en Sevilla (de 6 al 12 de mayo de 2013) ha habido partidos muy intensos con sorpresas incluidas. Tal es así, que en la primera ronda del cuadro final se quedó fuera una de las parejas a priori dispuestas a luchar por lo más alto: Seba Nerone y Gabi Reca perdieron su partido de octavos contra Ramiro Moyano y David Gutiérrez (en tres igualados sets). Y no sólo eso, la pareja número uno (Díaz Belasteguín tuvieron que pelear en dieciseisavos contra Germán Tamame y Álvaro Cepero) y la número 3 (en octavos, Lamperti-Grabiel lucharon tres duros sets contra Godo Díaz y Mati Marina) perdieron el primer set de sus respectivos partidos ante rivales en principio inferiores, y tuvieron que reponerse para pasar a la siguiente ronda. También, además en los cuartos de final se disputó un grandísimo partido entre Paquito Navarro y Jordi Muñoz contra Miguel Lamperti y Maxi Grabiel: de tres sets y todos ellos al Tie Break, con puntos de partido para ambos contendientes. Y la final, al mejor de cinco sets, que vencieron Díaz-Belasteguín cuando ganaron el primero de los sets los actuales números 2 Lima-Mieres, terminándose en el cuarto con la victoria de los número 1.

En cada partido, en cada momento de juego, existe un nivel de exigencia psicológica que hace más o menos mella en cada uno de los jugadores y en la pareja. Existe un desgaste psicológico que será más o menos mayor en función de las circunstancias del momento y también de cómo lo afrontan los jugadores. Pero no sólo eso, para rendir al máximo, es necesario mantener una exigencia mental (concentración, pensamientos adecuados, control del estrés, autorregulación...) que si no se tiene, disminuye el nivel de funcionamiento (se juega peor); al igual que si esa tensión mental es excesiva y no se controla adecuadamente se rinde por debajo de las posibilidades.

En un torneo o en un partido, el número de momentos psicológicamente exigentes influye en el desgaste mental de los participantes, pero también el cómo afrontan esos momentos y, además, cómo se recuperan de ellos. De hecho, es realmente complicado poder estar al 100% en cada momento y en cada partido. El saber autorregularse, aplicar las estrategias adecuadas y gestionar bien la carga mental a lo largo de la competición es casi siempre determinante.

En el último torneo del World Pádel Tour, el de Sevilla ocurrieron momentos que tienen que ver con esa “carga psicológica” que es necesaria para afrontar bien los partidos pero que también genera un desgaste a lo largo de los encuentros en particular y del torneo en general. Por ejemplo el partido de cuartos de final que enfrentó a Paquito Navarro y Jordi Muñoz contra Miguel Lamperti y Maxi Grabiel. Partido a tres sets todos definidos en el Tie Break. Al día siguiente, el ganador jugaría las semifinales contra los número 1, Fernando Belasteguín y Juan Martín Díaz. Perdieron por doble 6-3. ¿Podrían haber hecho más de no haber jugado un partido tan duro el día anterior? Una situación similar se dio en el anterior torneo, el de Murcia, donde la pareja Sanyo Gutiérrez.-Maxi Sánchez tuvo un encuentro muy difícil (que remontaron cuando parecían tenerlo perdido) en cuartos de final contra Gabi Reca y Seba Nerone y después perdieron en semifinales contra Bela y Juan Martín por un doble 6-0. ¿Influyó la carga psicológica del partido anterior?

O las sorpresas en las rondas inciales, donde los favoritos “pierden incomprensiblemente” ante rivales inferiores o “sufren más de la cuenta” (quizás por el empezar “de menos a más” en los torneos, buscando la autorregulación; o por la dificultad que supone a veces el “entrar al 100%” en las primeras rondas a los favoritos, cuando sus rivales sí “funcionan a tope”).

La gestión de la carga psicológica tanto en torneos como en partidos es necesaria para alcanzar el éxito. Es necesario tanto el mantener la intensidad mental adecuada (ni más ni menos), como el recuperarse del cansancio psicológico de los partidos. El objetivo: optimizar el funcionamiento a lo largo de un partido y una competición entera. Planificar adecuadamente estos momentos de competición y de descanso (además de trabajar estrategias en los entrenamientos), ajustándose a la individualidad de cada jugador, cada “equipo” y cada circunstancia concreta, es fundamental para el óptimo funcionamiento en los partidos y los torneos de pádel.

 

David Peris Delcampo, mayo de 2013

 

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